La luz que no se apaga
No clavo mis manos en tus recuerdos, no pretendo ser quien juzgue tus decisiones.
Me sirve pensar que logré conseguir mil maneras para no quererte.
Si al menos conservara las risas, si al menos comprendiera tu silencio
Rompería en mil pedazos mis ganas de abrazarte.
Mentiría.
Mentiría al verte a los ojos.
Al parecer mis dedos no distinguen entre tu boca y mis lágrimas
Bastaría con traducir tus acciones en besos
Pero sé que tú te pierdes en la arena mojada de una playa
Y yo me alejo de ti, como el sol al atardecer
Para dejarte vivir en el húmedo calor de tu egoísmo
Casi respiro el salitre del olvido
Casi me oxido con el desgano de falsas intenciones
Ilógicamente, me siento más cerca de ti ahora que te olvido...
Me sirve pensar que logré conseguir mil maneras para no quererte.
Si al menos conservara las risas, si al menos comprendiera tu silencio
Rompería en mil pedazos mis ganas de abrazarte.
Mentiría.
Mentiría al verte a los ojos.
Al parecer mis dedos no distinguen entre tu boca y mis lágrimas
Bastaría con traducir tus acciones en besos
Pero sé que tú te pierdes en la arena mojada de una playa
Y yo me alejo de ti, como el sol al atardecer
Para dejarte vivir en el húmedo calor de tu egoísmo
Casi respiro el salitre del olvido
Casi me oxido con el desgano de falsas intenciones
Ilógicamente, me siento más cerca de ti ahora que te olvido...
